HISTORIA Y FICCIÓN.
A veces, la imaginación pinta con tintes novelescos algún periodo de la historia. Walter Benjamin[i] acuñó los conceptos de memoria vivida (Erlebnis) y memoria transmitida (Erfahrung). Pero en ocasiones, el ansia de transmitir el dramatismo de unos sucesos, hacen pasar por vividos, unos momentos solo imaginados, o cogidos de prestado de experiencias ajenas al hecho en sí.
Esto es lo que pasa en los recuerdos de Denise Tual respecto a la dificultades que sufrió el rodaje de Sierra de Teruel, en especial referentes a la escasez de película. En un artículo, la esposa de uno de los principales colaboradores de Malraux, Roland Tual (al cargo del revelado de lo rodado, en los estudios Pathé de Joinville-le-pont, a quien su esposa llama « la tête de pont à Paris »), narra una hipotética colaboración en el traslado de rollos de cinta desde Francia a España.
Ofrezco algunos fragmentos para luego comentarlos[ii]:
La película impresa se enviaba de vuelta a la montaña, pero a menudo pasaban varias semanas antes de que Malraux pudiera ver el resultado…
En octubre, por mediación de un maquinista del estudio, Roland Tual se puso en contacto con un mensajero que parecía más serio que el arriero. En el coche llevamos dos cajas de película que Malraux había pedido ver lo antes posible. Partimos hacia España; el barquero-pescador de Bidassoa debía de estar en cierto bistró de Hendaya. Al llegar, hacia las seis de la tarde, reconocimos el café cerca de la estación. Dentro no había nadie que se pareciera a nuestro hombre…
El hombre, nuestro hombre, sale de entre las sombras. Sin mucho entusiasmo, nos dice que le sigamos, agachados. El camino es empinado y su casa domina el pueblo. A lo lejos, a la luz de la luna, se distinguen las colinas entre las que se encierra el Bidasoa. Frente a frente, los rojos y el ejército están atrincherados. Los cohetes iluminan las crestas, seguidos de disparos que resuenan en el valle…
El hombre explica cómo va a mostrar nuestras películas. Tiene una caja estanca en la que meterá nuestras cajas, que sumergirá con sus redes en el río. Lo arrastrará todo, simulando que está pescando…
De nuevo en la oscuridad, tropezamos con las piedras. A lo lejos oímos una voz gutural que entona los primeros acordes del flamenco. Los rojos llaman a sus hermanos, acampados a unos metros, en un patético cante flamenco que pronto se vuelve frenético.
El artículo no indica cómo consiguió después recoger el paquete estanco con las bobinas, ni cómo llegaron a Barcelona para que Malraux pudiera verlas.

Hasta aquí la poética imaginación. Pero la historia nos dice que Irún había caído el 4 de septiembre y San Sebastián el 14, ¡de 1936! Luego, mientras las fuerzas rebeldes iban conquistando la cornisa cantábrica, Vizcaya resistió aún hasta la caída de Bilbao el 19 de junio de 1937. Así pues, la situación en octubre de 1938 era de completo dominio franquista[iii], no solo de la frontera sino de todo el territorio hasta más allá de Lérida, caída el 3 de abril de dicho año.
No se puede pensar, por lo tanto, en que para llevar dos bobinas de película revelada en París, se siguiera un itinerario que pasara por Hendaya e Irún, que hubiera debido atravesar unos 300 kilómetros donde el enemigo estaba plenamente consolidado desde tiempo atrás.
El envío a París de la película filmada, y el retorno de la revelada fue uno de los mayores inconvenientes que tuvo Malraux al rodar Sierra de Teruel. Veamos como cuenta Max Aub el mismo problema[iv]:
Las dificultades surgieron con el material y la energía eléctrica. Cuando digo material me refiero a la película virgen y al revelado. El caso no era muy grave referente a la filmación en sí —se repetía la toma después del bombardeo—, pero irreparable al revelar el negativo. Hubo pues que revelar en Francia, en París…Fue un vaivén continuo por los retrasos inexplicables en el envío y regreso de los rollos de película que me obligaron a hacer por lo menos una docena de viajes, aun en tan poco tiempo, para traer unas cuantas cajas de material virgen o de película revelada; a veces en avión a Toulouse para esperar la llegada del de París y no perder más tiempo del poco que disponíamos para ver si las escenas ya filmadas concordaban con las que íbamos a hacer… Transcurrían quince días de una toma a otra, y naturalmente, se alzaban las dificultades normales de actores ausentes, cambio de decorados que hubo, a veces, que reconstruir.
También el estrecho colaborador Denis Marion, cuenta como Aub, siempre Max solventando problemas, solventó un problema de carencia de materiales[v]:
Las baterías del camión de sonido estaban casi agotadas… Se habían pedido baterías de repuesto por carta y telegrama sin éxito… El 21 de agosto (de 1938) se envió un técnico a Perpiñán para examinar las posibilidades de reparación in situ, pero regresó con las manos vacías. Al final, el propio Max Aub tuvo que ir a París para conseguir las baterías indispensables. Enviadas el 28 de agosto, no llegaron a Cerbère hasta el 5 de septiembre, a Port-Bou el 8 de septiembre y a Barcelona el 9 de septiembre, y sufrieron graves daños durante el transporte.

¿Alguien imagina a Max Aub sumergiéndose en el Bidasoa, para luego atravesar 300 km. de terreno enemigo, con una pilas de sonido de repuesto?
Sin embargo, en su descargo, cabe decir que la narración de Denise Tual es emocionante y poética, como cuando dice:
A lo lejos se oye una voz gutural que entona los primeros acordes del flamenco. Los rojos llaman a sus hermanos acampados a unos metros en un patético flamenco que pronto se vuelve frenético. Al otro lado, alguien canta la misma canción. Se establece un diálogo entre estas personas, que a menudo pertenecen a la misma familia y que luchan entre sí. El país habla consigo mismo, se une a través de esos sonidos roncos que surgen de las entrañas, perforan la noche con sus sollozos y se ciernen sobre los hombres, la política y la guerra…» El sonido de la guitarra hace llorar. El sonido de la guitarra hace llorar a los rojos», escribió García Lorca. Une al país en la más bella, noble y apasionada de las canciones de amor.
[i] TRAVERSO, Enzo (2006). Els usos del passat -Història, memoria, política. Valencia, Publicacions de la Universitat de València. Página 14.
[ii] TUAL, Denise (1980). Le temps devoré. Paris, Fayard, página 150.
[iii] http://histocliop.blogspot.com/2011/10/1938-el-tercer-ano-de-guerra-comezaba.html!
[iv] AUB, Max: Prólogo a: MALRAUX, André (1968) Sierra de Teruel. (guion) México, Ed. Era. Página 11
[v] MARION, Denis (1996). Le cinéma selon André Malraux. Paris, Cahiers du cinéma. Página 17
Excelente resumen de la actividad fílmica de Malraux y la disposición de MaxAub. Yo. como hijo de exiliados pero ya nacido en México, me apasiona leer temáticas sobre la guerra civil española y sus personajes. Agradezco me envíen todo el material que Uds. publiquem, con unas gracias por adelantado. JCP
Así lo haremos. Próxima circular (1 al mes), la semana próxima. Gracias por su interés.